Y no me hables al oído
ya no me sirven tus palabras
apagué el sueño demasiado temprano
Dejé una carta en la mesa
con muy poca lucidez
pero el amor no se olvida
toda mi vida rendida a tus pies
ya no me sirven tus palabras
apagué el sueño demasiado temprano
Dejé una carta en la mesa
con muy poca lucidez
pero el amor no se olvida
toda mi vida rendida a tus pies
No hay comentarios:
Publicar un comentario